Conclusión
El diagnóstico en este caso es muy simple: si el sustrato no es ferromagnético ni conductor, solo queda el camino ultrasónico. La dificultad no está en la selección, sino en las condiciones de acople y los límites de capacidad.
La verdadera dificultad de este tipo de medición
La identificación del sustrato no da lugar a dudas: el concreto, la madera, el plástico, el vidrio y el plástico reforzado con fibra de vidrio no admiten el método magnético ni el de corrientes de Eddy. La verdadera dificultad se concentra en tres puntos: las condiciones de acople, el estado ambiental y los límites de capacidad.
- Acople — en materiales de baja impedancia acústica los ecos son débiles, y la presión de apoyo de la sonda y la cantidad de acoplante influyen en la estabilidad de la lectura más que sobre un sustrato metálico; normalmente es necesario promediar varios puntos.
- Estado ambiental — las variaciones de humedad del concreto y de la madera modifican la velocidad del sonido, por lo que la medición debe hacerse en condiciones especificadas y el informe debe registrar el estado ambiental y la hora de medición.
- Límites de capacidad — el límite superior de un medidor de espesor de recubrimientos ultrasónico portátil ronda los 1000-1200μm. Los recubrimientos de alta densidad y los extragruesos tipo poliurea quedan fuera del intervalo fiable y no debe prometerse su aplicabilidad.
Incluir estos tres puntos en el plan de inspección aporta más que insistir en el instrumento: en estas aplicaciones la controversia no suele estar en la lectura, sino en si las condiciones de medición se registraron y se pueden reproducir.